jueves, 5 de febrero de 2015

Semana dos de prácticas, acomodación

26 Enero - 30 Enero

Segunda semana de instituto. Los nervios siguen ahí, así como las ganas de aprender, la ilusión y la motivación. Durante esta segunda semana he tenido el placer de acompañar a mi tutora de prácticas por una gran cantidad de actividades propias del personal de un centro docente. He asistido a la observación de varias clases entre las que se encuentran cursos no sólo de secundaria, sino también de bachiller.

Al principio los alumnos se encuentran algo reacios a la idea de que una profesora "intrusa" entre en su clase. Sin embargo, no tardan ni una hora en aceptarlo de buen agrado e interactuar conmigo. Durante la realización en clase de los ejercicios propuestos por mi tutora de prácticas a los alumnos, tengo el placer de desplazarme por la clase resolviendo dudas y conociendo mejor a los alumnos. Me preguntan todo tipo de dudas y confían en mí como docente.

Llega la hora de aprender las cosas más básicas del funcionamiento de una clase como pasar lista, mandar deberes, corregir ejercicios, explicar teoría o resolver dudas. Bajo la atenta mirada de mi tutora empiezo poco a poco a desempeñar estas tareas.

El lunes fue sin lugar a dudas el día más completo de la semana. Asistí a una clase de 1º de ESO, otra de 2º de ESO, una más de 1º de Bachiller e hice mi primera guardia. Durante la guardia solo tuve que merodear por los pasillos del instituto asegurándome de que ningún alumno hacía lo mísmo y, en el caso de que algún profesor faltara a su clase por motivo de enfermedad, encargarme de que esa clase no molestara a las demás y durante esa hora hicieran algo que fuera de su provecho personal. 

El martes volví a asistir a una clase de 1º y 2º de la ESO en la que ayudé a corregir los deberes, pasé lista y de nuevo resolví las posibles dudas que pudieran surgir durante la clase, especialmente a alumnos con desfase curricular significativo que necesitan de un apoyo constante en la misma clase para seguir el ritmo de sus compañeros.

El miércoles, además de mis clases habituales, asistí a mi primera hora de atención a los padres, aunque no vino ningún padre. De modo que mi tutora me explicó cómo debía atender a cada padre y me habló de los alumnos de forma individual para que fuera conociendo los casos especiales y así poder hablar más adelante con los respectivos padres o tutores legales. También me con´to su eperiencia en las reuniones de padres y algunos casos que se habían dado en el instituto anteriormente para ejemplificarme cómo debía actuar en cada situación. También me habló delo proyecto que el centro tiene para acoger a padres, madres y tutores y hacer que se involucren más en las actividades del centro y por tanto en la formación académica y maduración personal de sus hijos.

El jueves centré mi mirada en bachiller, asistí a la clase e incluso dí mis primeros pasos explicando cosillas gramaticales y ayudando a la profesora con la corrección de exámenes.  Esta última tarea fue especialmente productiva para mí ya que aprendí también los criterios de evaluación que el centro sigue para cada curso o ciclo educativo.

Y para finalizar la semana el viernes volví a acudir a dos clases de la ESO, en este caso de 1º y 2º en las cuales pude hacerme con la clases durante algunos ratos. Expliqué varias cosas, corregí ejercicios y con la ayuda de mi tutora empecé a dar mis primeros pasos como educadora independiente. En el caso de 2º de ESO empezamos una unidad didáctica nueva que se centraba en el tiempo atmosférico y las predicciones sobre el futuro, con lo que vimos bastante vocabulario nuevo para los chicos referente a este tema. A última hora asistí a una clase de Bachiller en la que hicimos algunos ejercicios de gramática, en concreto de las condicionales, y practicamos algo de Speaking, que siempre es el punto más débil de los alumnos.

Eso fue todo durante la segunda semana. ¡¡Ahora con muchas ganas de ir hacia la tercera!!

1 comentario:

  1. Me llena de orgullo y satisfacción ver que, una vez roto el hielo del primer contacto, una va metiéndose de lleno en la rutina de esa pequeña minosicedad llamada "centro" veo que vas haciendo de todo, que te haces con el lugar, la gente, las clases, todo. En poco tiempo vas a sentir que llevas allí toda una vida. Animo y a seguir igual de bien o mejor.

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