sábado, 21 de febrero de 2015

Semana cinco, la recta final

16 Febrero - 20 Febrero

Quinta semana de prácticas. La recta final, todo se acaba. Las unidades didácticas que los alumnos en prácticas estamos llevando a cabo empiezan su fin. Esta ha sido la última semana antes de la evaluación del segundo trimstre y los alumnos ya están listos para ser examinados. 
En los pasillos reina el caos y los nervios de los examenes. Sobre todo en los cursos de Bachiller dónde la media es importante para el acceso a la universidad se viven las cosas de manera especialmente intensa. 
Durante esta semana he disfrutado especialmente y también he aprendido muchísimo. El lunes fui a clase dispuesta a adelantar mi unidad didáctica. Ésta es la última semana antes del examen y por tanto todo debe quedar resuelto antes del viernes. El lunes dedicamos la sesión a "Topic Vocabulary" y a "Listening". Los chicos disfrutaron especialmente del listening, ya que se hacen en pocas sesiones y aprendieron bastante vocabulario para una actividad que quiero hacer posteriormente que consistirá en escribir una composición completa.

El martes marchó con normalidad. Asistí a algunas clases de ESO y hablé con algunos profesores sobre como vivían ellos esta época tan próxima a la evaluación. Para cuando llegué al instituto el miércoles el ambiente era el mismo. Asistí a algunas clases de la ESO impartidas por algunos compañeros que están desarrollando su unidad didáctica en estos cursos y también a una reunión con la psicopedagoga del centro. Ella nos explicó cómo actuaba el centro ante los alumnos con necesidades educativas especiales. Los posibles cambios de currículum que solían hacer y nos habló de algunos casos concretos que hay en el centro. También nos informó de cómo funciona el departamento de orientación para el alumnado. 

Dí también en este día una nueva sesión de mi unidad didáctica en Bachiller. En esta ocasión hicimos la actividad que tenía programada para ellos sobre escribir su propia composición. Les enseñé como se hace en inglés una "Film Review", las partes de las que consta y el vocabulario específico que debe utilizarse. Leímos un ejemplo de "Film Review" y les mandé como deberes que hicieran su propia composición según lo que habían aprendido durante esa sesión.

El jueves asistí a varias clases de la ESO con normalidad y a una reunión de tutoría como siempre. Y el viernes, además de asistir también a algunas clases de ESO tuvimos una reunión de departamento y otra de coordinación. Ambas destinadas a hablar de los exámenes y la evaluación que tan próximas están. También dí mi última sesión de la unidad didáctica que preparé para segundo de bachiller. En ella nos dedicamos específicamente a resolver las dudas que los alumnos tenían antes del examen, con la finalidad de que todos sacaran la mejor nota posible. Una vez se resolvieron las dudas, hicimos varios ejercicios de repaso y refuerzo te todos los apartados de la unidad, con el objetivo de que afianzaran los conocimientos recientemente aprendidos antes del examen.

El próximo lunes haremos el eximen y podré ver con mis propio ojos como es una evaluación de instituto. Estoy deseando vivir esa experiencia. El final de las prácticas se acerca, pero disfrutaré cada segundo.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Semana cuatro, independencia

9 Febrero - 12 Febrero 

La cuarta semana da comienzo. Entre los pasillos a penas se respira ya un clima de nervios. Ya no se ven profesores en prácticas perdidos por los pasillos, confusos en la sala de profesores o en busca de su departamento. Poco a poco todos hemos ido encontrando nuestro hueco en el instituto y nos hemos ubicado a la perfección. También se ve esta seguridad y adaptación en los alumnos, que ya no nos miran con extrañeza y cada vez más nos tratan con absoluta familiaridad. 

Comienza una semana cargada de retos ya que durante esta semana muchos empezamos a impartir nuestras unidades didácticas, especialmente preparadas para la clase que nuestro tutor nos ha asignado. Durante las semanas previas hemos dado clase a intervalos, siempre bajo la atenta mirada de nuestros tutores. Hemos recibido instrucciones para mejorar y convertirnos en docentes profesionales. Ahora nos toca a nosotros demostrar lo aprendido. 

De nuevo los nervios afloran al saber que debemos ponernos ante una clase y, durante varias sesiones, llevar la voz cantante. Sin embargo afrontamos este reto con toda la ilusión. El lunes empiezo observando a algunas compañeras impartir su unidad didáctica. Al ser tres alumnas con la misma tutora de prácticas debíamos repartir los cursos para que cada una desarrollara su unidad didáctica con un curso diferente. De modo que empiezo la semana observando a mis compañeras, cuyas clases tienen lugar antes que la mía de Bachiller y aprendo muchísimo también de ellas y de las correcciones que nuestra tutora les hace. Más adelante llega mi hora, empiezo mi unidad didáctica con 1º de Bachiller. Empiezo la unidad leyendo un texto (competencia de reading) en el cual están incluidas ya todas las estructuras gramaticales nuevas que vamos a ver en la unidad así como buena parte del vocabulario. De esta forma los alumnos empiezan a familiarizarse con la unidad sin apenas darse cuenta. Tras leer el texto hacemos algunas actividades de comprensión que los alumnos realizan con éxito y empeño. 

El martes asisto a algunas clases más de la ESO. El día sucede con normalidad. El miércoles llega mi segunda sesión con 1º de bachiller. Es la hora de seguir con mi unidad didáctica. Esta sesión la dedicamos a gramática. Explico el uso de la pasiva en inglés y los cuatro tipos de pasiva que existen. Una vez que me aseguro de que todos han entendido la parte teórica realizamos algunas actividades tanto de su libro de clase como algunas otras que he preparado yo especialmente para ellos. También mando algunos ejercicios más de deberes para asegurarme de que asientan los conocimientos adquiridos.

El jueves se sucede con normalidad, asisto a dos clases y a una reunión. Se trata de una reunión de departamento. Debatimos diferentes temas y tomamos algunas decisiones sobre el cambio de algunos libros de inglés en algunos cursos.

Y para terminar la semana llega el viernes, cargada de nuevos retos. Asisto a varias clases de ESO con normalidad, así como a una reunión de tutores. En la reunión, como cada semana, debatimos sobre la próxima sesión de tutoría. En este caso interviene la psicopedagoga que nos da un material que quiere que trabajemos con los alumnos. Para poner un broche final a la semana y al día, vuelvo a mi clase de bachiller por tercera vez. En esta tercera sesión corregimos los ejercicios de gramática que mandé de deberes en la sesión anterior. Los resultados son bastante buenos y veo que han asentado muy bien los conocimientos. También damos en esta sesión nuevo vocabulario y hacemos algunos ejercicios. Los últimos minutos de la clase los aprovecho para hacer algo de speaking y poner en práctica el vocabulario que acabamos de aprender. La respuesta de los alumnos es muy positiva y me siento muy bien con el trabajo realizado y la reacción de los alumnos.

martes, 17 de febrero de 2015

Semana tres, integración

 2 Febrero - 6 Febrero

La tercera semana de mis prácticas ha tenido lugar sin ningún inconveniente. Es increíble ver cómo los alumnos van confiando en ti y se va creando un vínculo de respeto y cariño. Durante esta semana he tenido la posibilidad de dar clases por mí misma, bajo la atenta mirada de mi profesora y coordinadora. La experiencia no podría haber sido más enriquecedora.

El lunes vi como una compañera de máster dió su primera clase a un grupo de la ESO. Fue importante y muy positivo para mí ver cómo otra compañera lo hacía porque pude aprender muchísimo de ella.

Más tarde dí una clase teórica a primero de Bachiller, el curso en el que voy a realizar mi unidad didáctica. Experimenté por mí misma lo que es explicar, resolver dudas, hacer ejercicios entre todos y mandar deberes para que asienten los conocimientos en casa. Los alumnos se mostraron receptivos, interesados en el tema y muy educados. Me escucharon todo el tiempo y preguntaron muchas dudas. Además hicieron los ejercicios de buen agrado y debatimos después entre todos sobre algunas de las soluciones.

El martes observé a más compañeros y a mi propia tutora y aprendí también cómo dar una clase en el aula de informática. Nuestra tutora nos explicó con lujo de detalles cómo impartía ella las clases en el aula de informática y los programas que podríamos usar para ello.

El miércoles volví a tomar el mando con primero de Bachiller. Esta vez corregimos los deberes y vimos algo de vocabulario. Hicimos algunos ejercicios para asentar los conocimientos y volví a mandar algo de tarea para casa.

El jueves sucedió con normalidad,  asistí como oyente de nuevo a algunas clases de la ESO junto a mis compañeras y tutora. También concretamos la fecha para una reunión con la psicopedagoga del centro para aclarar nuestras dudas sobre los alumnos con necesidades educativas especiales y qué proyecto tiene el centro para estos alumnos.

El viernes de nuevo ante primero de Bachillerato corregimos los ejercicios de vocabulario que había mandado el miércoles anterior. También les enseñé cómo hacer de forma correcta un Writing en el que expresen su opinión sobre algo. Vimos expresiones útiles para writings, estratégias básicas para hacerlo bien y vocabulario útil para cualquier composición escrita.

Fue una semana estupenda llena de experiencias nuevas y aprendizajes. A penas puedo esperar al próximo lunes, ya que será cuando empiece mi propia unidad didáctica con los alumnos de primero de Bachillerato.

En cuanto al centro, sobra decir que todos los chicos de prácticas nos sentimos ya totalmente integrados en un clima de absoluta seguridad y cercanía. 

jueves, 5 de febrero de 2015

Semana dos de prácticas, acomodación

26 Enero - 30 Enero

Segunda semana de instituto. Los nervios siguen ahí, así como las ganas de aprender, la ilusión y la motivación. Durante esta segunda semana he tenido el placer de acompañar a mi tutora de prácticas por una gran cantidad de actividades propias del personal de un centro docente. He asistido a la observación de varias clases entre las que se encuentran cursos no sólo de secundaria, sino también de bachiller.

Al principio los alumnos se encuentran algo reacios a la idea de que una profesora "intrusa" entre en su clase. Sin embargo, no tardan ni una hora en aceptarlo de buen agrado e interactuar conmigo. Durante la realización en clase de los ejercicios propuestos por mi tutora de prácticas a los alumnos, tengo el placer de desplazarme por la clase resolviendo dudas y conociendo mejor a los alumnos. Me preguntan todo tipo de dudas y confían en mí como docente.

Llega la hora de aprender las cosas más básicas del funcionamiento de una clase como pasar lista, mandar deberes, corregir ejercicios, explicar teoría o resolver dudas. Bajo la atenta mirada de mi tutora empiezo poco a poco a desempeñar estas tareas.

El lunes fue sin lugar a dudas el día más completo de la semana. Asistí a una clase de 1º de ESO, otra de 2º de ESO, una más de 1º de Bachiller e hice mi primera guardia. Durante la guardia solo tuve que merodear por los pasillos del instituto asegurándome de que ningún alumno hacía lo mísmo y, en el caso de que algún profesor faltara a su clase por motivo de enfermedad, encargarme de que esa clase no molestara a las demás y durante esa hora hicieran algo que fuera de su provecho personal. 

El martes volví a asistir a una clase de 1º y 2º de la ESO en la que ayudé a corregir los deberes, pasé lista y de nuevo resolví las posibles dudas que pudieran surgir durante la clase, especialmente a alumnos con desfase curricular significativo que necesitan de un apoyo constante en la misma clase para seguir el ritmo de sus compañeros.

El miércoles, además de mis clases habituales, asistí a mi primera hora de atención a los padres, aunque no vino ningún padre. De modo que mi tutora me explicó cómo debía atender a cada padre y me habló de los alumnos de forma individual para que fuera conociendo los casos especiales y así poder hablar más adelante con los respectivos padres o tutores legales. También me con´to su eperiencia en las reuniones de padres y algunos casos que se habían dado en el instituto anteriormente para ejemplificarme cómo debía actuar en cada situación. También me habló delo proyecto que el centro tiene para acoger a padres, madres y tutores y hacer que se involucren más en las actividades del centro y por tanto en la formación académica y maduración personal de sus hijos.

El jueves centré mi mirada en bachiller, asistí a la clase e incluso dí mis primeros pasos explicando cosillas gramaticales y ayudando a la profesora con la corrección de exámenes.  Esta última tarea fue especialmente productiva para mí ya que aprendí también los criterios de evaluación que el centro sigue para cada curso o ciclo educativo.

Y para finalizar la semana el viernes volví a acudir a dos clases de la ESO, en este caso de 1º y 2º en las cuales pude hacerme con la clases durante algunos ratos. Expliqué varias cosas, corregí ejercicios y con la ayuda de mi tutora empecé a dar mis primeros pasos como educadora independiente. En el caso de 2º de ESO empezamos una unidad didáctica nueva que se centraba en el tiempo atmosférico y las predicciones sobre el futuro, con lo que vimos bastante vocabulario nuevo para los chicos referente a este tema. A última hora asistí a una clase de Bachiller en la que hicimos algunos ejercicios de gramática, en concreto de las condicionales, y practicamos algo de Speaking, que siempre es el punto más débil de los alumnos.

Eso fue todo durante la segunda semana. ¡¡Ahora con muchas ganas de ir hacia la tercera!!

domingo, 1 de febrero de 2015

Semana uno de prácticas, nervios

19 Enero -25 Enero

Recuerdo mi época de instituto con cariño, añoranza y pasión. Fueron años duros, años divertidos, años responsables e irresponsables, años complicados, años fáciles pero sobre todo años de cambio, de crecimiento y maduración personal.
Ahora las puertas del instituto se abren de nuevo ante mí, y, años después, siguen significando cambios, aprendizaje, nuevas experiencias y nuevos retos. Todos mis recuerdos en el instituto eran como estudiante y, desde ahora, serán como educadora.
Aunque me encuentro en un instituto nuevo y extraño para mí, todo lo que veo y siento allí me resulta muy familiar. El ajetreo, los libros, los miles de adolescentes, los exámenes, deberes, pizarras, tizas... todo es familiar pero ahora lo veo desde otra perspectiva.

El instituto Jaime de Sant-Ángel, en Redován, nos acogió y nos abrió las puertas al futuro.  Aunque no es un instituto muy grande, cuenta con profesionales apasionados que luchan cada día con ilusión por un futuro mejor. El primer día nos acogió la coordinadora, nos explicó el funcionamiento del centro, nos lo enseñó con la esperanza de que no la primera semana no andáramos muy perdidos. Nos presentaron al conserje, el director y todas las personas que nos van a acompañar en este maravilloso proceso de aprendizaje. Seguidamente llegaron ellos, a los que tantísimo habíamos esperado, nuestros mentores, los tutores de nuestras prácticas. Nos recibieron entre una incontable cantidad de palabras de acogida. Nos explicaron bien en qué punto concreto se encontraban las clases de las que íbamos a formar parte. Nos enseñaron los departamentos, libros, materiales y herramientas a nuestro alcance y nos hicieron sentir como en casa.

Los dos primeros días me dediqué a observar con cuidado y detalle a mi tutora, Alicia. Me enseñó cómo funcionaban las hojas de asistencia, los partes disciplinarios, los libros, las normas de clase, todo. Me aconsejó las mejores formas de tratar con cada clase según los alumnos que en ella hubieran, Me explicó las diferencias entre los diferentes alumnos, sus diferentes necesidades educativas y cómo debía manejarme con todos ellos. Vimos algunos casos de desfase curricular y cómo podíamos nosotras ayudar a estos alumnos como profesoras suyas.

En mi primer día asistí a una clase de primero y segundo de ESO así como a una de Bachiller. También hice una guardia y supe lo difícil que puede llegar a ser lidiar con una clase cuyo profesor no ha podido asistir sea por el motivo que sea.

Los días posteriores de la semana transcurrieron de la misma forma, asistí a las clases que Alicia tenía observando muy bien para a la próxima semana poder impartir clases por mí misma. También aprendí a corregir exámenes y asignar notas, así como a justificar faltas de asistencia en el caso de ser tutora de una clase. Estoy aprendiendo muchísimo de una forma que nunca podría haber imaginado. Puedo afirmar que me siento totalmente integrada en el centro y vivo cada día como una experiencia única y maravillosa. No puedo esperar para ver lo que me deparan las próximas semanas.